Microsoft acaba de dar a sus modelos de IA un verdadero reglamento: una lista de restricciones 'absolutas' — nada de ciberataques, ninguna ayuda con armas, nada de deepfakes y, sobre todo, ningún mecanismo engañoso para escapar de una parada ordenada por un humano. Ese marco prevalece incluso sobre las peticiones del usuario y responde a una preocupación muy real tras varios incidentes de agentes descontrolados.
En Devside no entrenamos modelos, pero la lección sirve a nuestra escala. Poner IA en una app es dejar por escrito qué tiene permitido hacer, mantener a una persona en las decisiones que importan y prever una parada limpia cuando se sale del marco. Las barreras no frenan la ambición — son lo que permite lanzarla con tranquilidad. Un reglamento para la IA no es desconfianza: es rigor.
